Estudio

hecho a mano

A caballo entre un taller artesano y un retiro donde meditar, su obrador del interior de la isla es el centro donde todo lo etéreo y conceptual se confía al rigor y a la concreción minuciosa del oficio.

 

La vida en este estudio rural está hecha de momentos de trabajo que conducen desde las ideas y sensaciones recolectadas hasta su encarnación final en vidrio. Una búsqueda tecnoemocional que cristalizará en forma de piezas singulares y con matices únicos incluso en vajillas y otras producciones seriadas, siempre de tiradas limitadas. 

 

Aquí es donde también cobran forma y color los trabajos hechos a medida tanto para particulares como para firmas de interiorismo y restauración. 

 

Se trata de un proceso de carácter integral y manual que abarca desde el corte del vidrio a mano alzada o el diseño de moldes propios hasta una dimensión matemática desde la que se deciden con precisión temperaturas y tiempos. 

 

A través de este enfoque artesanal a la antigua usanza –en tanto se realiza respetando el medio ambiente e íntegramente en Mallorca–, Mirenchu Beascoechea se decanta por una producción local y responsable con el entorno.